Equimundo, MenCare entrevista a 12000 personas en 17 países. Informe de respuestas seleccionadas:
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Los Compromisos MenCare 50/50, 2019, son acciones
prácticas que políticos, empleadores y hombres pueden impulsar hacia la
igualdad de cuidados en el hogar.
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Las diferencias en horas de trabajo de cuidados
no remunerados causan menor participación de las mujeres en el mercado laboral
y en la vida pública y política.
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Según la OIT, se estiman más de 16.000 millones
de horas diarias en cuidados no remunerados, 9 % del PIB mundial, o 11 billones
de dólares al año, calculadas al salario mínimo. Esto equivale al PIB de
Alemania, Japón y Polonia juntos para 2023.
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Buena parte del trabajo de cuidados y doméstico
no remunerado es de mujeres y niñas en países de ingresos bajos.
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Las mujeres y los hombres con mayores
dificultades económicas describen el trabajo de cuidados como agotador y poco gratificante.
Las madres realizan más tareas domésticas, el cuidado físico y emocional de los
hijos, la cocina y atienden a su pareja.
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Para empleados a quienes se ofreció licencia,
pero no la tomaron completa, la falta de una remuneración suficiente fue la mayor
razón, mencionada por el 49% de los hombres y las mujeres.
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Los países que ofrecen licencia remunerada por
un día o más a los padres han aumentado del 25% en 1995 al 63% en 2022. En 2023,
186 países ofrecían licencia parental para el cuidado de bebés a las madres y
122 a los padres. Sin embargo, la duración de las bajas por paternidad mundial es
de 9 días con variaciones entre países.
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Priorizar los sistemas de cuidado implica
afirmar que hombres y mujeres tienen responsabilidad del cuidado y que este es
un trabajo calificado.
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Los niveles de violencia de hombres contra
mujeres siguen aumentando.
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Las economistas feministas distinguen entre
“reproducción social” y “producción” económica.
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El 60% de las personas afirman que las mujeres
no alcanzarán la igualdad sin la intervención de los hombres.
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Solo el 6% de los hogares cuenta con niñera/empleada
doméstica.
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En Estados Unidos, los hombres que integran a
diario el autocuidado integral (emocional, social y físico) dedican más de 3
horas al cuidado de otros y tienen el doble de propensión a colaborar en las
tareas del hogar.
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Muchos hombres brindan cuidados sin ser
padres biológicos, adoptivos o padrastros: tíos, abuelos,
hermanos, entrenadores, maestros y amigos. En familias extensas, en donde el
padre biológico no está involucrado en el cuidado, no significa que los niños
no hayan recibido cuidados de una figura paterna. Las diversas relaciones
de cuidado son significativas tanto para los hombres como para aquellos que
cuidan.
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Las 11 tareas del cuidado en el informe son:
cuidados físicos y emocionales del niño; de un familiar con discapacidad; de un
familiar mayor; emocionales de la pareja; limpieza del hogar; preparación de
alimentos; emocional propio; físico de la pareja; y logística del hogar. El
cuidado solo se realiza en el 1% de los casos. Logística es la tarea donde los
hombres superan a las mujeres.
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La mayoría de las mujeres y los hombres no
están de acuerdo en que el cuidado de los hijos corresponde solo a la madre. El
32% de los hombres y el 27% de las mujeres afirman que “cambiar pañales, bañar
y alimentar a los niños es responsabilidad de la madre”.
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La distribución equitativa de tareas domésticas
y cuidado infantil facilita la incorporación de mujeres al mercado laboral
remunerado, mejora el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico de los
niños, aporta sentido y satisfacción a la vida de hombres y mujeres, y reduce
el estrés, especialmente en las madres, así como en las relaciones de pareja.
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Los cuidados de las mujeres comparados con los de
los hombres perpetúan la brecha de género en el trabajo remunerado.
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Los cuidados no remunerados de los hombres
aceleran el progreso, el bienestar social, la creación de empleos de calidad y
una mayor participación laboral de las mujeres, así como la igualdad de género y
generan ingresos para el Estado. Contribuyen al desbalance la falta de apoyo
gubernamental, la precariedad laboral, el estrés, la sensación de no estar
cumpliendo con su función como proveedores, las largas jornadas laborales o
tener más de un empleo, y la imposibilidad de costear cuidados contratados.
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Preocupaciones sobre el entorno: Mujeres:
inflación y alto costo de vida; acceso y calidad de la atención médica;
derechos de las mujeres e igualdad de género; atención a las personas mayores; acceso
y calidad del cuidado infantil. Hombres: Seguridad militar y nacional.
Ambos: Cambio climático
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En España, desde 2021, las madres y los padres
tienen derecho a 16 semanas de licencia remunerada. Solo 45 países ofrecen 14
semanas o más de licencia remunerada para ambos progenitores. Canadá, Estados
Unidos, Cuba, Honduras y Surinam no ofrecen licencias remuneradas para padres.
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Sudáfrica ejecuta diversas políticas de cuidado
centradas en la infancia: ayuda al papel de los abuelos, la manutención
infantil y para quienes cuidan a niños con discapacidad.
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La mayoría de los responsables de la toma de
decisiones y el 73,5 % de los políticos del mundo son hombres—generalmente, con
poder económico y social—.
Recomendaciones sobre el
cuidado en el hogar: políticas y campañas para el trabajo equitativo de ambos
sexos; programas de protección social para desempleados e informales, con enfoque
en necesidades y derechos de mujeres y
niñas; servicios de cuidado infantil con apoyo estatal para la plena
participación económica de padres y cuidadores que trabajan; transformar al sector salud para la
participación de los padres desde prenatal, nacimiento e infancia, así como la
participación de hombres como cuidadores; exigir a líderes, políticas de cuidado, y abogar por
la igualdad de las mujeres en el liderazgo político.
Establecer la licencia
parental remunerada, intransferible e igualitaria para padres empleados por empresas;
un entorno laboral favorable a la familia con días de cuidado, teletrabajo,
horario flexible, guarderías, instalaciones para lactancia y la igualdad en el
cuidado; monitorear indicadores de igualdad en el cuidado; conexión temprana y
la expresión emocional, en los roles de la niñez como un acto de cuidado; involucrar
a padres, maestros, compañeros y entrenadores, y brindar oportunidades para que
los niños aprendan y practiquen el cuidado; herramientas digitales con
materiales educativos apropiados para la edad; disminuir estereotipos y, promover
la igualdad de género entre niños y jóvenes; invertir en los sistemas de
cuidado con presupuestos gubernamentales.
Recopilar datos periódicos
sobre las horas en el trabajo de cuidados no remunerado y su distribución por
sexo de adultos y niños, en diversos grupos socioeconómicos y edades; medir el
progreso de la igualdad e informar la formulación de políticas y su
financiamiento: establecer la licencia parental igualitaria, remunerada e
intransferible para padres; ampliar la licencia parental remunerada para los
hombres, para alcanzar una licencia sustancial, con un mínimo de 14 semanas
para ambos progenitores; los gobiernos
deben garantizar la distribución de los fondos pagados; licencia parental en
diversos grupos de ingresos y categorías de empleo, incluidos los trabajadores
informales.
Entidades multilaterales
regionales, UE, la OEA y la Unión Africana trabajar en directivas regionales
que fomenten la licencia parental en más países, especialmente en el Sur Global;
ejecutar comunicaciones y campañas para la participación de los hombres en el
cuidado, prevenir la violencia de género, inculcar el valor del cuidado y
fomentar relaciones equitativas, basadas en el cuidado; producir, apoyar y
difundir campañas en TV y otros medios
que muestren a hombres y niños realizando tareas de cuidado en el hogar compartiéndolas
con sus parejas; apoyar la participación activa de los padres y cuidadores
mediante campañas públicas que involucren a las comunidades para el cambio.