viernes, 11 de junio de 2021

SALARIO MINIMO

 

En Honduras, la Ley del Salario Mínimo en su Artículo 21 establece aquello a tomar en cuenta por medio de encuestas para fijar los ajustes anuales de sus niveles: modalidades de cada trabajo y región; el costo de la vida; la aptitud de los trabajadores; y los sistemas de remuneración de las empresas (productividad). En otros contextos se incluye la expectativa de crecimiento del PIB, para el año correspondiente. A fin de evitar elementos de distorsión se trata de mantener un equilibrio entre las necesidades de los trabajadores, la capacidad financiera de las empresas y las condiciones generales que prevalecen en los sectores y actividades económicas, así como en el conjunto de la economía.

Lo acontecido en 2020 con los efectos de la pandemia COVID-19 y las tormentas tropicales ETA e IOTA, ha dificultado las negociaciones para acordar la fijación del salario mínimo, pues, aunque los afectos adversos no fueron iguales para todos los sectores y menos entre establecimientos, es posible inferir que existen reservas sobre cómo ponerse de acuerdo en un contexto que reveló un decrecimiento real de la economía de 9 % en 2020. A pesar de un crecimiento esperado de 4.5% en 2021, según el Banco Mundial, precisa tener en cuenta que ese incremento parte de una base disminuida del tamaño de la economía.

Algunos detalles relativos al contexto de los salarios mínimos indican lo delicado de una decisión que se ha diferido a la altura de la mitad del presente año. En el plano latinoamericano, el salario mínimo legal promedio de Honduras en enero de 2021 era el décimo tercero más alto de un grupo de 20 países con US$281, figura por encima del valor medio de US$ 259 y una mediana de US$ 243.5. En Centroamérica, Honduras se ubicaba en el lugar tercero entre 7 países. Por otro lado, aún antes de la pandemia y otras calamidades, el nivel de cumplimiento del salario mínimo oscilaba entre 30% y 70%. Entonces, un ajuste sin condiciones de absorción sólo aumentará y justificará el desempleo y reducirá el número efectivo de beneficiarios. Es posible que induzca a una mayor informalidad de establecimientos tanto antiguos como nuevos y consecuentemente tendrá repercusiones tributarias en impuestos directos e indirectos.

Un factor que es necesario considerar cuando se ajusta el salario mínimo es que, en Honduras, los gastos colaterales vinculados al salario en establecimientos formales resultan en un 71.18% para un trabajador con antigüedad de 4 años. Luego, otros precios, como los de estatutos profesionales y contratos colectivos para el caso, están anclados a los ajustes del salario mínimo, y tienen efectos indirectos en los precios de todo aquello vinculado a su movimiento.

En cuanto a efectos tributarios directos, por el lado de las remuneraciones el mayor salario mínimo fijado para 2020 fue de L.12, 357.84 que anualizado resulta inferior a los L.165,482.50 establecido como ingreso mínimo vital para fines del pago de impuesto sobre la renta.

Como se ha indicado en otras versiones relativas al tema del ajuste salarial, las partes negociadoras tendrán que sopesar el contexto general y adoptar la decisión menos dolorosa para todos los operadores económicos que permita la continuidad de los negocios y los empleos de los trabajadores responsables de crear riqueza en el país.

domingo, 16 de mayo de 2021

TARJETAS DE CREDITO

 Los niveles de tasas de interés de los saldos no pagados de las tarjetas de crédito (t/c); cargos adicionales; y el agresivo estilo de los oficiales de cobro a los tarjetahabientes ha creado un ambiente adverso que eclipsa los beneficios que otorgan las t/c cuando se tiene la posibilidad, oportunidad y el cuidado de aprovechar sus beneficios.

Algunas características positivas que brinda un apropiado manejo de los beneficios de las t/c contribuyen a facilitar la salud financiera de los individuos, las familias y los negocios.

Supóngase que un tarjetahabiente cuenta con 3 t/c con tres bancos distintos con las siguientes características:

Fecha corte: día 12

Fecha pago: día 4, mes subsiguiente

Fecha entrada ingreso mensual para el tarjetahabiente: día 20

Lapso compras: 46 días

Límite de crédito: L.24,000.00

Rubros: t/c A: General; t/c B: Supermercado y Farmacia; t/c C: Supermercado y Salud.

Disponible mensual para cada t/c: L5,000.00

Programas Lealtad: t/c A: 2% Permanente; beneficios no pecuniarios; t/c B:  8% Permanente; t/c C: 7% permanente; hasta 30% eventual. Beneficios más altos se relacionan a mayores límites de crédito.

En el ejemplo, el lapso de 46 días entre fecha de corte y fecha de pago ubica al tarjetahabiente en posición de contar con dos ingresos mensuales consecutivos para hacer frente a la obligación de contado de sus t/c sin pagar un centavo de interés y acreditarse los beneficios resultantes de los programas de lealtad que entre compensaciones en efectivo y descuentos por promociones pueden resultar en montos interesantes cada mes.

El juego de aprovechar las ventajas de las t/c obliga al tarjetahabiente a establecer un comportamiento disciplinado, metódico y altamente informado. El término “restricciones aplican” y “términos y condiciones” significa que en cuanto a establecimientos “participantes” y las condiciones de las promociones, no se debe asumir absolutamente nada. Cada detalle debe ser consultado previo a las transacciones que se propone hacer por medio de los múltiples canales de comunicación que disponen los bancos para tales propósitos.

La variable disponibilidad de tiempo del tarjetahabiente y la transparencia de reglas por parte de los bancos son requisitos claves para contar con clientes satisfechos y entidades haciendo negocios sanos logrando esquivar el tema de la morosidad que resulta ser un asunto incómodo, desagradable y antieconómico para todos los involucrados.

 

sábado, 8 de mayo de 2021

COVID, POLITICAS, GOBIERNO


Las políticas públicas, de alguna manera han estado presentes en la gestión pública de Honduras. El asunto es determinar la calidad desde su formulación, en donde la participación ciudadana juega un papel fundamental; luego en su ejecución, suponiendo que las políticas son apropiadas; determinar y disponer del nivel de recursos humanos, materiales y técnicos para hacerlas funcionar; y también precisa, el seguimiento y evaluación de su impacto con base en indicadores previamente diseñados.

La pandemia del COVID-19 ha trastocado cualquier remedo de políticas que existiera antes de su irrupción. Desde hace más de un año la preocupación -no necesariamente la acción- se ha centrado en el combate del virus y sus estragos humanos y económicos.

El éxito de las políticas depende de su continuidad. Es usual encontrar que una buena política, por ejemplo, en el campo educativo, formulada por un gobierno, es desestimada por el siguiente. Y prevalece un ambiente en donde la población constituye un escenario de ensayo permanente. El panorama presente en medio de la pandemia obliga a una revisión de políticas previas y existentes para retomar el rumbo de la ´normalidad´.

El papel de los organismos cooperantes en la sostenibilidad de políticas que han pasado el tamiz de la prueba en otros contextos puede contribuir de forma significativa a la institucionalidad de las políticas y por consiguiente a su permanencia.

Mejorar la capacidad del estado hondureño para elaborar análisis orientados a políticas en buena medida se resume a generar los espacios que permitan a la representación privada, contribuir en todo el proceso desde la formulación, ejecución y evaluación de las políticas.

Consecuente con los recursos disponibles, la concentración en áreas específicas continuará siendo un requisito, pero, la ampliación de la complementariedad se hará cada vez más imperiosa para apalancar lo prioritario luego de la desincronización que el virus ha provocado en las actividades económicas, sociales y fundamentalmente las vinculadas a la salud y generación de excedentes y empleo en Honduras.

En cuanto al seguimiento de políticas a nivel de país para mitigar los impactos adversos de COVID-19, deberán revisarse los instrumentos jurídicos esenciales que el gobierno ha estado utilizando para enfrentar la pandemia. Leyes del Congreso Nacional y Decretos PCM, han direccionado la gestión de la pandemia.

El precario manejo de la crisis sanitaria y económica ha agudizado los efectos recientes de la pandemia evidenciados por el ascenso de los actuales niveles de contagiados, hospitalizados y decesos. Y el expediente de cerrar la economía es cada vez menos viable por las numerosas empresas que apenas sobreviven y la necesidad de captación de ingresos por parte del gobierno.

Estimaciones macroeconómicas para el año 2021 y 2022 no revelan la historia angustiosa que está ocurriendo a nivel micro, formal e informal. Mucho menos el drama de familias e individuos. Sincronizar las diversas actividades económicas y las cadenas de valor en algunos casos sigue requiriendo amplio conocimiento del funcionamiento de la economía, porque un eslabón que no esté a tono con el resto puede constituir cuello de botella para una reactivación más rápida.

COVID-19 ha trastornado la manera como se hacían las cosas antes de la pandemia. Los trabajadores, las empresas, el gobierno, los estudiantes continuarán asumiendo una fuerte dosis de resiliencia y acostumbrarse a funcionar de manera diferente.

El deterioro educativo clave para la formación del capital humano se conecta con el desempleo, cuando los jóvenes descubren que no están preparados para tareas elementales, una vez egresados de colegios e incluso universidades.

La pandemia ha ampliado las brechas que corresponde a Honduras cerrar en los diversos campos, económicos, sociales, políticos y tecnológicos, así como la necesidad de sistematizar y actualizar la gestión de las políticas públicas.

viernes, 9 de abril de 2021

PROFESIONES DE RIESGO

 

Las profesiones y oficios enfrentan peligros, riesgos profesionales propios de las características y las condiciones en las cuales se desenvuelven las actividades laborales y de negocios. Es materia de la conocida como seguridad e higiene industrial.

La inseguridad generalizada que sufre Honduras desde hace décadas con la presencia de grupos organizados o simplemente la proveniente de delincuentes comunes ha convertido a algunas profesiones y ciertos oficios en virtualmente ocupaciones de alto riesgo. Tal situación es fomentada por la disfunción en la administración de la justicia y la cosa pública en general.

CONADEH informaba en 2018, que las actividades laborales más peligrosas eran: Abogados, policías, periodistas, conductores de taxi, buses y mototaxis, así como vigilantes privados. Atentados en contra de las víctimas culminan en eventos fatales rodeados de manifestaciones extremas de violencia.

La serie de ocupaciones inseguras, más allá de los riesgos industriales ha aumentado y se ha diversificado. Sólo para mencionar un conglomerado, los dueños de negocios vulnerables a la extorsión constituyen un amplio espectro de personas que, para ganarse la vida, subsisten en un ambiente permanente de zozobra.

La pandemia de COVID-19  ha exacerbado los riesgos para el personal de primera línea (trabajadores de la salud) y otras ocupaciones esenciales que enfrentan situaciones de contagio. El virus en un año ha cobrado la vida de varias decenas de profesionales. Modificaciones logísticas en la entrega de bienes y servicios ha contribuido al auge de empresas “delivery” las que que utilizan motocicletas como  medio de transporte expedito y adicionan bajas con heridos y decesos por accidentes de tránsito.

El deliberado descuido en la aplicación de las leyes y la justicia genera condiciones de desigualdad jurídica en donde parte de la sociedad hondureña considera que está por encima de la ley y consecuentemente materializa acciones de atropello a los derechos de la otra parte que no goza del privilegio de la impunidad. Circunstancia oportunista, insostenible y de consecuencias imprevisibles que van desde inducir justicia por propia mano hasta anotaciones en el libro de lo imprescriptible.

Las actividades laborales y de negocios no constituyen asuntos opcionales. Son condición sine qua non para la vida y el desarrollo de la nación hondureña. La urgencia de una administración pública que asuma las responsabilidades que corresponden a una sociedad organizada, tiene dos tareas inmediatas: primero, reducir los riesgos de las profesiones y oficios; y segundo, reestablecer condiciones apropiadas, permanentes y estables que protejan a la población hondureña en general.

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

DESAFIOS

 

Realizadas en Honduras las elecciones primarias e internas de los partidos políticos y pendiente el conteo de los votos para determinar los elegidos en los tres niveles de presidente, congreso y alcaldías, los retos principales para el gobierno actual y los candidatos consisten en levantar a la nación hondureña golpeada por la pandemia, los fenómenos naturales, la corrupción, etc.

1.     Imagen: Establecer una ofensiva para restaurar la imagen del país, tanto a nivel nacional como internacional.

Desde 2009, los eventos que desembocaron en la sucesión constitucional fueron utilizadas por los ´afectados´ y Honduras fue el primer país castigado al que se aplicó la Carta Interamericana de la OEA (En Paraguay sucedió lo mismo, sin ese castigo). Por meses, Honduras fue excluido del concierto mundial de naciones. Desde ese año, lo más rescatable ha sido la asistencia a los mundiales de fútbol de 2010 y 2014. Se pretendió equilibrar lo negativo creando un proyecto de imagen-país basada en los éxitos personales privados de hondureños en el extranjero que el gobierno hace suyos.

2.     Salud: Vacunar contra el COVID-19 a la mayoría de los hondureños para crear la inmunidad de rebaño y retornar a las actividades ´normales´. Además, fortalecer el sistema nacional de salud para estar mejor preparado ante eventuales pandemias que se presenten.

3.     Economía: Formular un programa de reactivación de las actividades y ramas de actividad económica más golpeadas, estableciendo estímulos directos y efectivos al mismo tiempo que se reformulan esquemas impositivos desalentadores de la inversión. Revisar todas las medidas de política económica neutras o que, en lugar de acelerar el crecimiento económico, lo obstaculizan. Diversificar productos y mercados externos pues exportamos a 30 países e importamos de igual número.

4.     Seguridad: Recuperarla. Perdida desde hace más de 15 años, es una pesada carga para la ciudadanía, las empresas y el fomento del turismo. Quizá el sector más complicado por sus múltiples ramificaciones y vinculaciones. Aquí, las ´alianzas público-privadas´ se han coludido para hundir el país. El secreto de su estrategia consiste en mantenerla oculta.

5.     Institucionalidad: Recuperar el sistema de pesos y contrapesos. Derogar toda regulación que oscurezca el imperio de la ley, el derecho, la justicia y los roles de las entidades públicas.

6.     Educación: Avanzar rápido para disminuir las brechas tecnológicas y digitales. El retorno a la educación mayormente presencial está ligado al éxito de la vacunación contra el COVID-19. Establecer programas de estímulo para la permanencia de estudiantes menos favorecidos en todos los niveles educativos.

7.     Empleo: Estimular la generación de empleo masivo en sectores de alta utilización de mano de obra para evitar la emigración. Las remesas y su importancia económica y social no será eterna.

8.     Infraestructura: Evaluar el resultado de la privatización y concesión de empresas públicas y garantizar que Honduras contará con la base que demandará un crecimiento rápido hacia la modernidad que exigirá la V revolución industrial. Acciones de mitigación de la vulnerabilidad deberán complementar este apartado.

9.     Vivienda: Estructurar programas de vivienda: Constituye una bofetada a la nación que compatriotas continúen viviendo debajo de puentes a la intemperie después de 4 meses de desplazamiento por dos tormentas tropicales. El enfoque debe ser hacia el acceso a vivienda para los menos favorecidos,

10.Transparencia: Atacar la corrupción sistémica. Derogar leyes que fomenten la malversación de fondos públicos y que garanticen la impunidad. Establecer medidas ejemplarizantes en contra de los corruptos.

martes, 23 de febrero de 2021

INVERSION Y POLIGLOTAS

 

Planteamientos de algunos precandidatos presidenciales con ocasión de las próximas elecciones primarias del 14 de marzo de 2021, incluyen el impulso de la inversión extranjera, el aumento de las exportaciones y el incremento del turismo, una vez minimizados los obstáculos que los ahuyentan vinculados fundamentalmente a temas de corrupción, inseguridad personal y jurídica, y el manejo infortunado de la pandemia del COVID-19 así como el precario desempeño en las 12 áreas incluidas en Doing Business, que para Honduras indica el ranking 133 de 190 países en 2020. Index Mundi por su parte reporta que la Inversión extranjera directa (IED) en Honduras disminuyó de US$365 millones en 2015 a US$ 216 millones en 2018.

Con un ingreso per cápita de US$ 62,100.00 (Index Mundi, enero 2020) los cuatro idiomas nacionales de Suiza son “alemán, francés, italiano y romanche. Todos estos idiomas, menos el último, tienen el mismo estatus de idiomas oficiales a nivel nacional. En Suiza el 64.9% de la población habla alemán, el 22.6% francés, el 8.3% italiano, y el 0.5% romanche. La federación suiza consta de 26 cantones, o estados, y el idioma que se aprende en la escuela depende de cada cantón. Además, aunque el inglés no es un idioma oficial, los suizos pueden hablarlo y entenderlo ampliamente, especialmente en las ciudades.” https://coursefinders.com/blog/es/7636/espanol-que-paises-son-los-mas-multilingues

Los idiomas más hablados del mundo son según https://www.astex.es en su orden:

  • Chino mandarín.
  • Inglés.
  • Indostaní
  • Español.
  • Ruso.
  • Árabe.
  • Bengalí
  • Portugués.
  • Indoneso-Malayo
  • Francés

El Instituto Hondureño de Cultura Interamericana indicaba que, en 2017, 500,000 hondureños hablaban inglés.

Es posible establecer una correlación positiva y directa entre el manejo de idiomas internacionales por parte de la población nativa de un país y el ingreso per cápita de sus habitantes.

Centenares de adultos mayores hondureños han encontrado en el estudio de lenguas extranjeras, un mecanismo estimulante de mantenerse ocupado y al mismo tiempo efectuar esfuerzos de prevención para enfrentar males propios de la edad mayor adulta, particularmente el Alzheimer.

El próximo gobierno de Honduras por un lado y sus habitantes por otro deberán revertir la tendencia decreciente de la IED en los años recientes y la tarea se anticipa será paramount.

Los próximos funcionarios públicos podrían emular el ejemplo de adultos mayores hondureños para evitar que el olvido incómodo invada su mente. La diferencia en la tarea de los primeros es que, deberán evitar que los inversionistas extranjeros se olviden deliberada y obligadamente de Honduras.

 

viernes, 5 de febrero de 2021

COMPARACION

 

“Toda acción para constituir un delito debe ser una conducta típica, antijurídica y culpable.” https://www.corteidh.or.cr/tablas/27646.pdf

En discusiones sobre controversias entre escolares, el argumento fundamental del ofendido constituía en esgrimir el mismo insulto recibido adicionando en la defensa el adverbio de cantidad más.

El nivel de discusión de los políticos en Honduras o en el extranjero no difiere. En ausencia de argumentos sólidos, se recurre a la comparación del mismo delito entre adversarios aun cuando las dimensiones de aquello que se discute manifiesten diferencias siderales.

En los últimos 11 años se ha observado en Honduras espectáculos en el Congreso Nacional donde representantes del partido en el poder han justificado acciones de corrupción respondiendo por comparación a los atacantes miembros de partidos opositores que han detentado el poder 25% del tiempo en los últimos 120 años.

No ha existido el menor rubor, arrepentimiento u ofrecimiento de disculpas de los ‘ofendidos´, a sus víctimas, las grandes mayorías del país. Al contrario. La enérgica vehemencia de sus exposiciones, una mezcla de aceptación, confesión y justificación, evidencia la voluntad de continuar con el mismo modus operandi de saquear los fondos públicos. Una visión anticipada de aquello que se puede continuar esperando de ellos.

Los teóricos clasifican el delito aludido en pequeña, mediana y gran corrupción y los defensores de los delincuentes soslayan los montos que se desvían de las necesidades básicas de las víctimas y de forma grotesca confiesan públicamente los delitos, precisamente en el templo donde se legisla para evitarlos, perseguirlos y castigarlos. ¿Y qué?

Comparar X con Xn o X multiplicado por un factor que ha incrementado en los últimos años es simplemente una vulgaridad. La comparación no exime ni atenúa la dimensión del delito. Y cuando las repercusiones de acciones corruptas concluyen en la pérdida fatal de la existencia de personas, la naturaleza de la falta se acumula y se modifica a homicidio.

El Médico Psiquiatra Wayne W.  Dyer en Tus Zonas Erróneas recoge el tema del análisis transaccional de los caracteres y roles de los humanos y su comportamiento como niño, padre o adulto. El expediente infantil de refugiarse en el taimado argumento de que, en la medición del delito, la dimensión de su tamaño no cuenta, puede expiar la responsabilidad presente en un ambiente de impunidad, pero sólo la difiere. No la elimina.