miércoles, 16 de febrero de 2022

EL SOBERANO

 El 27 de noviembre de 2021 los hondureños fuimos a elecciones generales para elegir nuevas autoridades en la dirección del país. El voto generó un entrecruce de resultados que sus principales beneficiados seguramente han analizado a esta altura para entender el mensaje del pueblo, el soberano. Los resultados relativos en los tres niveles de elección fueron:

Honduras. Tabla Única. Elecciones generales 2021. En porcentajes.

PARTIDO

PRESIDENCIA

CONGRESO

ALCALDIAS

LIBRE

51

39

17

NACIONAL

37

34

49

LIBERAL

10

17

30

Fuente: Consejo Nacional de Elecciones

Para el partido ganador del nivel presidencial y consecuentemente del poder ejecutivo es importante entender dos temas claves: 1) Que su coalición con el Partido Salvador de Honduras fue insuficiente para garantizarle la mayoría simple en el congreso; y) 2) Que casi el 80% del poder local (los municipios) quedó distribuido en los partidos Nacional y Liberal.

El impasse generado en el congreso, que aún tiene visos de no haberse resuelto de manera definitiva al menos políticamente, ha complicado las expectativas que puede haber tenido LIBRE respecto a los resultados esperados. La realidad es que una vez resuelto el tema del congreso, habrá que entrar en negociaciones con los otros partidos para pasar leyes que requieran los 65 votos y un poco más complicadas, cuando se trate de temas de mayoría calificada que requieren 86 diputados (62.3% del congreso) a favor.

Democracia, como afirmó Abraham Lincoln es el “gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo”. El escudo de la República de Honduras expresa que la nación es: “libre, soberana e independiente”. Soberano, es una alusión referida a quien preside una monarquía. Y tal expresión más bien puede crear confusión sí un partido que solo ha ganado el poder ejecutivo intenta adjudicársela como única representación del pueblo, el soberano.

El triunfo de LIBRE ha sido impresionante. Pero la distribución de poder que decidió el pueblo, obliga a generar las indispensables alianzas para concretar la agenda popular de crecimiento y desarrollo con justicia y equidad que exige el país luego de un lapso prolongado de acciones y decisiones en perjuicio del pueblo.

LIBRE debe aprovechar la oportunidad que a nivel presidencial le ha otorgado el 51% del pueblo de Honduras para dirigirlo por mejores derroteros. Pero la impresión de un resonante triunfo en ese nivel no debe confundir a sus líderes que un juego de conceptos y palabras que se usan en otras latitudes será condición suficiente para asumir que el pueblo hondureño está esperando algo que no ha pedido, explícitamente. 

domingo, 6 de febrero de 2022

QUID PRO QUO

 “Una cosa por otra”.  El 27 de noviembre de 2021, Honduras asistió masivamente a las urnas para desplazar del poder político de la nación a un grupo de personas que tenía como denominador común autoritarismo, corrupción, irresponsabilidad, maldad, irrespeto al estado de derecho y ausencia de empatía con los gobernados, entre otras características que dañaron al pueblo por 12 años continuos.

Una de las principales críticas a la administración que ha salido del Poder Ejecutivo, pues mantiene la segunda fuerza en el Congreso Nacional y el control de la Corte Suprema de Justicia, fue la concentración de poder y el abuso que ejercieron emitiendo leyes para limpiar desafueros cometidos de todo tipo. Lo hicieron meses antes de su salida. Ahora, sin certeza que lo legislado está basado en derecho, el gobierno entrante sanea pecados cometidos de 2006 a junio de 2009 y posteriores, algunos de los cuales tienen la condición de imprescriptible según la constitución hondureña.

El poder del voto ha permitido a los actuales gobernantes del poder ejecutivo acceder al mando de la nación que de manera lenta se va conformando, puesto que la mayoría de las entidades descentralizadas y desconcentradas se encuentran sin titulares o esperando sustitutos. Este es un asunto déjà vu en los inicios del gobierno de 2006 y que insiste en reincidencia evidenciando falencias de anticipación y preparación para gobernar.

El mandato del pueblo a los actuales gobernantes fue claro y contundente.  Pero al mismo tiempo no otorgó un cheque en blanco para que continuara la administración de desmanes. La estructura tanto a nivel de los tres poderes del estado como en el ámbito local (alcaldías) quedó conformada de tal manera que eliminó el poder absoluto que funcionó en los últimos 12 años, pero con mayor ímpetu en el último cuatrienio con un gobierno espurio que no debió existir, pues se constituyó mediante una reelección inconstitucional.

El pueblo hondureño, a pesar de todas sus dificultades ha demostrado una y otra vez, la madurez política necesaria que impidió que las guerras civiles ocurridas en el vecindario tuvieran cabida en la nación hondureña. Una madurez que no observa correspondencia por parte de la clase política que ofrece resolver los problemas del país cuando demuestra reiteradamente su vocación natural a profundizarlos. La ausencia de congreso nacional por doce días, desintegrado en dos facciones del partido que ganó el ejecutivo, evidencia la gravedad de la ausencia de lucidez en momentos que se requiere iniciar a marcha forzada la corrección de dificultades heredades. Herencia a la que no conviene culpar de todo lo que está en pausa, cuando parte del diferimiento innecesario es responsabilidad de la nueva administración. Y cuando se busca con denuedo el poder de la nación, se sabe que se adquieren activos y pasivos aparte que gobernar no es tarea fácil. Quejarse, es preocupante señal de numerosas debilidades.

Es urgente que el país retome la normalidad. La crisis del congreso está provocando la pérdida de tiempo precioso. Y salvo que exista alguna agenda escondida, el impasse debe resolverse a la mayor brevedad. Por el bien de gobernantes y gobernados, más éstos que, durante casi 60 días, esperaron con ilusión y esperanza el arribo de un nuevo amanecer. El pueblo hondureño no espera ni desea un quid pro quo.

miércoles, 26 de enero de 2022

DESPEDIDA

 

De los momentos más dolorosos de la existencia son aquellos cuando se debe decir adiós a un ser querido. Desde un familiar hasta una mascota. Duele y debe doler.

Hay otros momentos impregnados de dolor que tienen relación a circunstancias menos dramáticas, pero igualmente traumáticas.

Alejarse obligadamente de un puesto público después de un buen lapso, provisto de todo tipo de privilegios como: oficina, transporte, subalternos, guardaespaldas, viajes al exterior, etc. es capaz de provocar una sensación de pérdida similar al inducido por el denominado “síndrome de abstinencia”.

Varios factores pueden contribuir a que el sentimiento de desolación sea más impactante. En primer lugar, los puestos públicos a nivel de funcionario son por naturaleza, volátiles. Eventualmente la esperanza de vida de una alta posición es como sumo igual a un período de gobierno. En segundo lugar, los puestos ejecutivos tanto de sector público como privado suelen ser apetecidos por numerosos aspirantes que se autocalifican con igual o mejor derecho que quienes están ocupando los cargos a los que aspiran. En tercer lugar, los funcionarios suelen olvidar con rapidez que aquello para lo cual han sido nombrados adolece de tal fragilidad que está sujeto a eventos circunstanciales y externos que determinan que su presencia en el puesto dependa de ciclos temporales independientes de su voluntad o deseos.

El descenso de la escalinata del poder, los privilegios y hasta la inmunidad e impunidad resulta mucho más doloroso cuando quienes se han acostumbrado a perdurar en altas esferas, se han aferrado a espejismos exagerados de permanencia, indispensabilidad e inamovilidad. Resulta usual para algunos funcionarios, trasladar desde la quietud de sus hogares, todo tipo de elementos que les otorgan la sensación de transformar la oficina en una extensión de la casa. Descolgar fotos familiares, reconocimientos, títulos, artesanías de lugares que han visitado, etc. suele acentuar la tristeza del alejamiento de un lugar en donde se es inquilino temporal y no pertenece a nadie. O en el caso de empresas privadas, pues pertenecen a sus dueños.

 

Donde no se cuenta con escuelas de líderes en las cuales se preparan individuos prospecto a ocupar altos puestos, es la sabiduría de cada uno la que determinará el comportamiento apropiado en el desempeño de la posición que se les confíe. La conducta de los funcionarios en los puestos de poder determinará el reconocimiento que el público le dispensará una vez fuera de los mismos.

martes, 11 de enero de 2022

PLANIFICACION DEL DESARROLLO

 

La planificación nacional es uno de los principales instrumentos para cumplir con los objetivos de crecimiento económico, pleno empleo y mejorar niveles de vida de la población. También se considera un elemento clave para el uso racional de recursos escasos de un país, tanto financieros como físicos, y permite crear las condiciones necesarias para estimular de manera ordenada la iniciativa privada nacional y extranjera.      

 

La planificación nacional y los planes que se formulan, debe basarse en  un marco conceptual de multipropósitos que contemple las siguientes áreas: (a) una estructura administrativa que promueva la toma de decisiones integrada y participativa, (b) determinar el ambiente operacional, (c) las interrelaciones e interdependencias entre sectores y dentro los mismos; (d) el análisis y concatenación de las necesidades y prioridades de corto, mediano y largo plazo en los campos económico, social y ambiental y los riesgos en la implementación; (e) el establecimiento de las estrategias de desarrollo sostenible claves; (f) el financiamiento y arreglos de implementación correspondientes a las estrategias, y (g) el monitoreo de la implementación a través del uso de parámetros de referencia e indicadores. (Sustainable Development Forum Economic Ministers Meeting, New Zealand, 2004).               

 

La identificación de problemas prioritarios a ser abordados por el plan es importante, pues con recursos escasos y capacidades de implementación limitadas, la cobertura de las necesidades debe ser focalizada y las áreas prioritarias a ser atendidas, ameritan ser seleccionadas.      

 

La presentación de los principales problemas debe ser coherente e integrada, identificando claramente las interrelaciones entre:

 

·        Los niveles: local, nacional, regional y global

·        Los tipos de plazos: corto, medio y largo

·         Los sectores relevantes que forman la economía

 

Una visión clara y objetiva del plan es sumamente importante para orientar a los tomadores de decisiones y formuladores del plan; el análisis del ambiente en el cual se desenvolverá; los eventos internacionales y compromisos en un mundo globalizado; las iniciativas y metas internacionales sobre el desarrollo de los países; y el bienestar de la población.

Igualmente, es indispensable realizar una amplia consulta a los involucrados y actores del plan sobre los problemas y temas claves que enfrenta el país para su desarrollo.

       

La formulación del plan incluye varios escenarios del crecimiento económico, ya que la motivación debe ser lograr el escenario de crecimiento más alto, puesto que, con lento crecimiento, es difícil alcanzar los objetivos del plan.

Un plan nacional es mucho más que un documento de política. Proporciona una trayectoria para el logro de objetivos y metas del desarrollo de un país. Es de cumplimiento legal obligatorio, diseñado para ser implementado y su estrategia de ejecución es clave para asegurar que lo previsto se convierta en acción. El plan necesita ser materializado en un plan de acción priorizado e integrado al presupuesto y apoyado con programas de reforma integrales. El plan nacional de desarrollo debe ser compulsivo para el sector público e indicativo para el sector privado.

 

La implementación del plan requiere de voluntad política y que los recursos financieros hayan sido identificados y disponibles. Un plan de acción debe integrarse al proceso de presupuesto.   

El éxito de un plan depende de su ejecución. Esta suele ser una de las áreas más débiles del proceso, y por ello debe preverse incrementar la capacidad de ejecución y la certeza del financiamiento.

Además de la falta de financiamiento externo; la capacidad operativa de las instituciones y el uso irracional de los fondos destinándolo a fines distintos del plan, y la corrupción, hacen más lento el proceso de ejecución. La insuficiente capacidad operativa manifestada a nivel de secretarías de estado de nivel central, se incrementa a nivel de oficinas   regionales, departamentales y municipales. 

          

Planificación con impacto significativo, requiere un esquema institucional que permita la coordinación entre sectores y que asegure que los problemas económicos, sociales y ambientales son todos, aspectos del desarrollo. Se requiere mejorar la estructuras legislativa, judicial, administrativa e institucional para desarrollar e implementar estrategias, políticas y planes de desarrollo sostenible.

Una estructura institucional adecuada incluye: (a) una comisión nacional  de planificación, (b) una secretaria especializada con fuerte apoyo de la Presidencia de la República,  (c) unidades institucionales de planificación en  cada entidad, (d) institucionalización del proceso de planificación, (e) el financiamiento necesario manifestado en el presupuesto nacional, (f) suficiente capacidad para formular e implementar un plan, (g) autoridad para influenciar la toma de decisiones, (h) capacidad para analizar problemas de forma constructiva más allá del sector público, con el sector privado, organizaciones no gubernamentales, universidades y público en general, e (i) el establecimiento de prioridades realistas.    

El monitoreo y la evaluación requieren que el plan por sí mismo contenga indicadores medibles, que pueden ser usados para evaluar el progreso de la implementación y sus logros. Los indicadores requieren ser relevantes para el país y proporcionar una guía real de los avances en el desarrollo. Bien diseñados, pueden jugar múltiples roles, como formar parte de los informes anuales de las Secretarías de Estado, incrementar la conciencia del público sobre los temas que se miden, y cumplir con compromisos internacionales, como los Objetivos del Milenio y otras metas establecidas en convenciones internacionales.

 

Un monitoreo exitoso también requiere que las respectivas responsabilidades sean entendidas y compartidas en conjunto entre las dependencias de planificación y las dependencias sectoriales.  El tema de coordinación para el desarrollo del plan, toma en consideración la coordinación para su monitoreo. Adicionalmente, la capacidad del departamento sectorial para planificar el monitoreo (y otras funciones de planificación) puede ser variable. En consecuencia, el grado en que la secretaría de planificación se compromete con los departamentos sectoriales en relación al monitoreo debe ser calibrado de acuerdo a la capacidad de los departamentos sectoriales. También debe considerarse la participación de múltiples grupos de involucrados en el monitoreo del plan.

 

Debe considerarse la obligación de informar al Congreso Nacional sobre el progreso de la implementación del plan. Informes, trimestrales, semestrales y anuales (idealmente integrados con los informes de presupuesto) que permitirán al Congreso estar al día con el progreso del país. El Consejo de Ministros requerirá informes periódicos y el Ministro sectorial, exigirá informes frecuentes también.                                   

 

Es indispensable establecer un sistema nacional coordinado para la recolección y análisis de las estadísticas de desarrollo. El intercambio de información entre Secretarías no sólo evita duplicidad de tareas; también mejora la capacidad de cada agencia para cumplir con sus responsabilidades. La generación de información útil para el monitoreo de la implementación del plan requiere reservar los recursos financieros para asegurar la adecuada recolección de datos y la disponibilidad de personal capacitado para recoger, interpretar, analizar y redactar los informes.

Un país puede crecer sin planificación. Pero, para alcanzar el desarrollo, planificar es indispensable. 

 

PLANIFICACION DEL DESARROLLO Daniel Meza Palma Exsecretario de Planificación, agosto 1984-enero1986

 

La planificación nacional es uno de los principales instrumentos para cumplir con los objetivos de crecimiento económico, pleno empleo y mejorar niveles de vida de la población. También se considera un elemento clave para el uso racional de recursos escasos de un país, tanto financieros como físicos, y permite crear las condiciones necesarias para estimular de manera ordenada la iniciativa privada nacional y extranjera.      

 

La planificación nacional y los planes que se formulan, debe basarse en  un marco conceptual de múltipropósitos que contemple las siguientes áreas: (a) una estructura administrativa que promueva la toma de decisiones integrada y participativa, (b) determinar el ambiente operacional, (c) las interrelaciones e interdependencias entre sectores y dentro los mismos; (d) el análisis y concatenación de las necesidades y prioridades de corto, mediano y largo plazo en los campos económico, social y ambiental y los riesgos en la implementación; (e) el establecimiento de las estrategias de desarrollo sostenible claves; (f) el financiamiento y arreglos de implementación correspondientes a las estrategias, y (g) el monitoreo de la implementación a través del uso de parámetros de referencia e indicadores. (Sustainable Development Forum Economic Ministers Meeting, New Zealand, 2004).               

 

La identificación de problemas prioritarios a ser abordados por el plan es importante, pues con recursos escasos y capacidades de implementación limitadas, la cobertura de las necesidades debe ser focalizada y las áreas prioritarias a ser atendidas, ameritan ser seleccionadas.      

 

La presentación de los principales problemas debe ser coherente e integrada, identificando claramente las interrelaciones entre:

 

·        Los niveles: local, nacional, regional y global

·        Los tipos de plazos: corto, medio y largo

·         Los sectores relevantes que forman la economía

 

Una visión clara y objetiva del plan es sumamente importante para orientar a los tomadores de decisiones y formuladores del plan; el análisis del ambiente en el cual se desenvolverá; los eventos internacionales y compromisos en un mundo globalizado; las iniciativas y metas internacionales sobre el desarrollo de los países; y el bienestar de la población.

Igualmente, es indispensable realizar una amplia consulta a los involucrados y actores del plan sobre los problemas y temas claves que enfrenta el país para su desarrollo.

       

La formulación del plan incluye varios escenarios del crecimiento económico, ya que la motivación debe ser lograr el escenario de crecimiento más alto, puesto que, con lento crecimiento, es difícil alcanzar los objetivos del plan.

Un plan nacional es mucho más que un documento de política. Proporciona una trayectoria para el logro de objetivos y metas del desarrollo de un país. Es de cumplimiento legal obligatorio, diseñado para ser implementado y su estrategia de ejecución es clave para asegurar que lo previsto se convierta en acción. El plan necesita ser materializado en un plan de acción priorizado e integrado al presupuesto y apoyado con programas de reforma integrales. El plan nacional de desarrollo debe ser compulsivo para el sector público e indicativo para el sector privado.

 

La implementación del plan requiere de voluntad política y que los recursos financieros hayan sido identificados y disponibles. Un plan de acción debe integrarse al proceso de presupuesto.   

El éxito de un plan depende de su ejecución. Esta suele ser una de las áreas más débiles del proceso, y por ello debe preverse incrementar la capacidad de ejecución y la certeza del financiamiento.

Además de la falta de financiamiento externo; la capacidad operativa de las instituciones y el uso irracional de los fondos destinándolo a fines distintos del plan, y la corrupción, hacen más lento el proceso de ejecución. La insuficiente capacidad operativa manifestada a nivel de secretarías de estado de nivel central, se incrementa a nivel de oficinas   regionales, departamentales y municipales. 

          

Planificación con impacto significativo, requiere un esquema institucional que permita la coordinación entre sectores y que asegure que los problemas económicos, sociales y ambientales son todos, aspectos del desarrollo. Se requiere mejorar la estructuras legislativa, judicial, administrativa e institucional para desarrollar e implementar estrategias, políticas y planes de desarrollo sostenible.

Una estructura institucional adecuada incluye: (a) una comisión nacional  de planificación, (b) una secretaria especializada con fuerte apoyo de la Presidencia de la República,  (c) unidades institucionales de planificación en  cada entidad, (d) institucionalización del proceso de planificación, (e) el financiamiento necesario manifestado en el presupuesto nacional, (f) suficiente capacidad para formular e implementar un plan, (g) autoridad para influenciar la toma de decisiones, (h) capacidad para analizar problemas de forma constructiva más allá del sector público, con el sector privado, organizaciones no gubernamentales, universidades y público en general, e (i) el establecimiento de prioridades realistas.    

El monitoreo y la evaluación requieren que el plan por sí mismo contenga indicadores medibles, que pueden ser usados para evaluar el progreso de la implementación y sus logros. Los indicadores requieren ser relevantes para el país y proporcionar una guía real de los avances en el desarrollo. Bien diseñados, pueden jugar múltiples roles, como formar parte de los informes anuales de las Secretarías de Estado, incrementar la conciencia del público sobre los temas que se miden, y cumplir con compromisos internacionales, como los Objetivos del Milenio y otras metas establecidas en convenciones internacionales.

 

Un monitoreo exitoso también requiere que las respectivas responsabilidades sean entendidas y compartidas en conjunto entre las dependencias de planificación y las dependencias sectoriales.  El tema de coordinación para el desarrollo del plan, toma en consideración la coordinación para su monitoreo. Adicionalmente, la capacidad del departamento sectorial para planificar el monitoreo (y otras funciones de planificación) puede ser variable. En consecuencia, el grado en que la secretaría de planificación se compromete con los departamentos sectoriales en relación al monitoreo debe ser calibrado de acuerdo a la capacidad de los departamentos sectoriales. También debe considerarse la participación de múltiples grupos de involucrados en el monitoreo del plan.

 

Debe considerarse la obligación de informar al Congreso Nacional sobre el progreso de la implementación del plan. Informes, trimestrales, semestrales y anuales (idealmente integrados con los informes de presupuesto) que permitirán al Congreso estar al día con el progreso del país. El Consejo de Ministros requerirá informes periódicos y el Ministro sectorial, exigirá informes frecuentes también.                                   

 

Es indispensable establecer un sistema nacional coordinado para la recolección y análisis de las estadísticas de desarrollo. El intercambio de información entre Secretarías no sólo evita duplicidad de tareas; también mejora la capacidad de cada agencia para cumplir con sus responsabilidades. La generación de información útil para el monitoreo de la implementación del plan requiere reservar los recursos financieros para asegurar la adecuada recolección de datos y la disponibilidad de personal capacitado para recoger, interpretar, analizar y redactar los informes.

Un país puede crecer sin planificación. Pero, para alcanzar el desarrollo, planificar es indispensable. 

 

 

sábado, 18 de diciembre de 2021

TONCONTIN

 

La premisa de una propuesta inicial sobre Toncontín es que continúe siendo un aeropuerto de vuelos nacionales tal cual empezó hace 100 años. Pasaron 13 años para que el primer vuelo internacional aterrizara en el aeropuerto en 1934. Toncontín, también podría acoger vuelos regionales centroamericanos de aeronaves pequeñas y medianas sumándose a la propuesta de los presidentes Bukele y Giammattei para El Salvador y Guatemala, en enero de 2020.

Además de aduana multimodal y terminal de carga, una vez elaborados los estudios de factibilidad pertinentes, puede convertirse en un centro de vuelos nacionales (HUB) de personas y carga desde luego con un incremento sustancial de pasajeros locales y turistas adicionales a las rutas existentes y para aquellas que demuestren ser rentables.

Honduras cuenta con 25 aeródromos distribuidos en los 18 departamentos ubicados así: Dos departamentos cuentan con 3; tres departamentos con 2; y el resto de los departamentos con un aeródromo. Las pistas disponen en promedio de 891 m. con un mínimo de 640m.  y un máximo de 2400 m. de largo. En cuanto a su ancho el promedio es de 17.4 m. con un mínimo de 7m. y un máximo de 45 m.

Ocho aeródromos cuentan con asfalto o concreto asfáltico y el resto son de tierra, grama, grava, arcilla o la combinación de tal condición o materiales.

La clave de la sostenibilidad de Toncontin como aeropuerto de vuelos nacionales estará en el volumen de pasajeros y carga proveniente de/hacia los aeródromos que harían posible la operación financiera del aeropuerto. Para ello se necesitarán estudios de demanda para las ciudades donde se encuentran ubicados. Es probable que los precios de pasajes y kilos de mercancía, las distancias, así como la frecuencia de los itinerarios serán cruciales para motivar a la población y a las empresas para hacer uso del modo de transporte aéreo versus el terrestre teniendo en cuenta las economías de tiempo y el menor riesgo en el desplazamiento aéreo.

Una vez dimensionada la demanda potencial, tomando en cuenta las rutas nacionales existentes, el siguiente paso será determinar los niveles de inversión que requerirán los aeródromos y sus terminales para hacerlos operables, atractivos y viables con una actividad cotidiana de vuelos.

Luego habrá que determinar quién se hará cargo de la operación de Toncontín con su renovada actividad basada en tráfico aéreo nacional. Esta responsabilidad podrá recaer en una Asociación Público-Privada, en la que participen entes gubernamentales y actores privados interesados. Es deseable, que en la nueva dimensión local de la categoría del aeropuerto Toncontin, la Alcaldía de Tegucigalpa asuma un rol protagónico en el proyecto.

 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

APROBACION DE LEYES Y TOMA DE DECISIONES


Luego de un prolongado período de excesos en la gestión legislativa, su aplicación y cumplimiento, el pueblo hondureño ha enviado en las recientes elecciones generales un mensaje claro a quien corresponda de rectificar en este ámbito para recuperar el derecho, la justicia y el imperio de la ley.

La actual lucha por continuar interviniendo en el Congreso Nacional indica que existe aviesa intención en seguir controlando desde este Poder del Estado, decisiones claves para perpetuar el statu quo. Rescatar el rol del congreso es condición sine qua non, para enderezar el rumbo de la República.

Varias acciones corresponde realizar para recuperar los espacios perdidos. Iniciando con observar los estipulado en el Artículo 206 de la Constitución que indica las facultades del Poder Legislativo son indelegables.

Una vez integrado el Congreso y nombrada su junta directiva, la planificación del trabajo legislativo, tomando en cuenta las cuotas de poder que queden definidas al 21 de enero de 2022, tendrá que considerar de manera diferenciada aquello que corresponde con 65, 86 y 96 votos del total de los diputados.

Con la mitad más uno (1/2+1), 65 votos de la totalidad de sus miembros el Congreso Nacional puede de acuerdo a la Constitución:

1.     Instalarse y celebrar sesiones. (Artículo 192).

2.     Tratar leyes y asuntos ordinarios. (Artículo 5).

Con dos tercios (2/3), 86 votos de la totalidad de sus miembros para asuntos constitucionales:

1.     Aprobar tratados internacionales que afecten una disposición constitucional. (Artículo 17).

2.     Cualquier tratado o convención que celebre el Poder Ejecutivo referente al territorio nacional. (Artículo 20).

3.     Elegir miembros del Consejo Nacional Electoral. (Artículo 52).

4.     Elegir Comisión Permanente del Registro Nacional de las Personas. (Artículo 43-A).

5.     Elegir el Tribunal de Justicia Electoral. (Artículo 54).

6.     Interpretar la Constitución de la Republica en sesiones ordinarias en una sola legislatura. Por este procedimiento no podrá interpretarse los artículos 373 y 374 constitucionales. (Artículo 205, numeral 10).

7.     Elegir los Miembros del Tribunal Superior de Cuentas, Procurador y Subprocurador General de la República, Magistrados del Tribunal Supremo Electoral, Fiscal General de la República y Fiscal General Adjunto, Procurador y Subprocurador del Ambiente, Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Superintendente de Concesiones, Director y Subdirector del Registro Nacional de las Personas. (Artículo 205, numeral 11).

8.     Veto. Cuando el Ejecutivo devolviere el proyecto, el Congreso Nacional lo someterá a nueva deliberación, y si fuere ratificado por (2/3) dos tercios de votos, lo pasará de nuevo al Poder Ejecutivo, con esta fórmula: "Ratificado Constitucionalmente" y, éste lo publicará sin tardanza. (Artículo 216).

9.     Elegir Fiscal General y Fiscal General adjunto. (Artículo 233).

10. Crear o suprimir un organismo descentralizado. (Artículo 261).

11. Consejo de la Judicatura y de la Carrera Judicial. (Artículo 317).

12. Creación y funcionamiento de Zonas sujetas a régimen especial. (Artículo 329).

13.Reformar la constitución. (Artículo 373).

14. Incautación de bienes por enriquecimiento ilícito. (Artículo 375).

Con (3/4), 96 votos de la totalidad de sus miembros para:

1.     Cualquier tratado o convención que celebre el Poder Ejecutivo referente al territorio nacional. (Artículo 20).

2.     Juicio político: Cuando la denuncia fuere contra el Presidente de la República la tramitación del proceso de enjuiciamiento y su destitución debe ser aprobada por las (3/4) tres cuartas partes de la totalidad de los diputados, en los demás casos será por (2/3) dos tercios de la cámara. (Artículo 234).

Encarrilar el descarrilamiento legislativo de 12 años no será tarea fácil. Sin embargo, es un asunto impostergable para retornar a la normalidad legal.