jueves, 24 de octubre de 2019

EMPLEO


Las condiciones de empleo en Honduras se han deteriorado sustancialmente a partir de los efectos de la crisis financiera internacional de 2008, exacerbadas por la crisis política de 2009. Según cifras del INE, la tabla abajo confirma lo aseverado al revelar para los recientes 7 años, deterioros en: el desempleo abierto de 2.1%; 3.7% en el subempleo visible (menos horas de trabajo); y 5% en el subempleo invisible (menos ingresos). El panorama de los Nini (no trabajan ni estudian) se redujo en términos relativos porque se asume emigraron solos o acompañados. En 7 años se agregaron 468,000 hondureños con problemas de empleo.

TABLA UNICA. HONDURAS: EMPLEO 2012-2018
ASPECTO
2018
2012
Población total
9,023,838 personas
8,169,047 personas
Población Económicamente Activa
4,336,377 personas
3,363,648 personas
Tasa desempleo Abierto
5.7%
3.6%
Tasa subempleo visible
14.2%
10.5%
Tasa subempleo invisible
48.6%
43.6%
Niní (12-30 años)
24.33%
26.18%
Fuente Instituto Nacional de Estadística (INE)
La reducción de la migración a Estados Unidos, principal destino de quienes buscan otros horizontes, ha disminuido recientemente en aproximadamente un 90%. Eso significa que los filtros establecidos iniciando en Honduras funcionan, para luego convertirse en una suerte de embudo a medida que la distancia se acorta entre migrantes y la frontera terrestre del país de destino.

El escenario de las emigraciones reducidas se torna más inquietante al combinarse con incrementos de las deportaciones tanto desde Estados Unidos como desde México y los demás filtros vecinos. Además, el acuerdo suscrito como tercer país seguro obliga a Honduras a garantizar asilo a nacionales de dos países.

Con la desaceleración económica se anticipa un aumento significativo en el desempleo, especialmente para personas de bajo nivel educativo o con insuficientes habilidades para oficios de escasa exigencia. El exceso de oferta de mano de obra presionará los salarios a la baja. Y, excluidos de los mercados laborales formales e informales, buscarán la más indeseable de las salidas: engrosar las filas de la delincuencia común u organizada.

En el tema de ingresos, los espacios parecen reducidos. Un artículo de la Universidad de Maryland de Julio 2007, reveló que un incremento de 1% en el salario mínimo en Honduras repercutía en una disminución del empleo en 0.46%. La validez del artículo para las circunstancias actuales se presume vigente.

De cara a la crisis económica que se avecina con mayor virulencia, el empleo y los salarios se convertirán en los temas de agenda más importantes para evitar un mayor deterioro en la precaria estabilidad social que prevalece en el país. El mejoramiento en el clima de negocios contribuiría a paliar los efectos perversos de la agudizada crisis.


martes, 15 de octubre de 2019

PRODUCTOS AGRICOLAS NO TRADICIONALES


En octubre de 1998 con la asistencia financiera de la Cooperación Canadiense, la Unidad Regional de Asistencia Técnica, RUTA publicó el documento Honduras: Estrategia para el Desarrollo del Sector Agroexportador no tradicional al año 2020. El esfuerzo se facilitó con el apoyo de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), la Federación de Agroexportadores de Honduras (FPX) y productores que proporcionaron información o validaron las estimaciones de los técnicos encargados de la formulación de la estrategia.
A menos de 2 años de la meta establecida se repasan las metas estimadas para verificar que el ejercicio realizado hace 20 años ha coincidido en gran medida con el desempeño observado del sector agroexportador hondureño, fundamentalmente en cuanto al monto esperado a ser exportado de rubros no tradicionales, unos mil millones de dólares.
La estrategia aludida se concentró en los siguientes 22 grupos de productos y productos con estimados de exportación al año 2020:
1.       Productos de ciclo corto o mediano: a) Melón y sandía; b) Piña; c) Plátano; y d) Otras frutas. (US$173.5 millones).
2.       Frutales perennes y nueces: a) Mango; b) Naranja; c) Toronja; d) Semilla de marañón; d) otros frutales. (US$43.9 millones).
3.       Hortalizas; a) Pepino; b) Pepinillo; c) Chile jalapeño; d) Hortalizas orientales; e) Otras hortalizas y tubérculos. (US$231.4 millones)
4.       Productos acuícolas: a) Camarón; y b) Tilapia. (US$354.6 millones).
5.       Productos agroindustriales: a) Plátano en boquitas; b) Naranja jugo; c) Banano puré; d) Piña (enlatada y jugo); e) Productos lácteos (quesillo); y f) Otros productos agroindustriales. (US$156.5 millones).
6.       Otros productos: Flores, follajes y otras plantas; aceites esenciales y especias (US$24.8 millones).
TABLA UNICA. EXPORTACIONES AGRICOLAS NO TRADICIONALES
RUBRO
1997
2020
Exportaciones (millones $)
214
984.7
Volumen en TM
334,000
2,021,000
Empleos
100,000
330,000
Hectáreas
55,000
140,000
Fuente: RUTA, Estrategia 2020
En el año 2018 Honduras exportó US 3,152.7 millones de productos agrícolas tradicionales y no tradicionales con un volumen de 2,868,132 toneladas métricas. Aún cuando por razones de definición se encuentran diversos valores, se estima que el valor exportado de productos agrícolas no tradicionales en 2018 alcanzó los US$1,000 millones.
Las metas de la estrategia acertaron en cuanto a grupos de rubros seleccionados y también en términos de valor de exportación que ha sido rebasado 2 años antes de su plazo. Los apoyos de carácter técnico y financiero de organismos internacionales y países cooperantes han impulsado la diversificación de la agricultura hondureña y sus mercados externos. En el lapso de ejecución de la estrategia, los gobiernos y gremios en alianzas mixtas también han aportado al desempeño indicado. Y desde luego, los agricultores, agroindustriales y demás integrantes de las cadenas por rubro que aceptaron el reto de modernizar la agricultura invirtiendo en productos de alto valor.
El ejercicio de formular la Estrategia para el Desarrollo del Sector Agroexportador no tradicional realizado hace 20 años constituye un ejemplo de la posibilidad de plantearse retos para el largo plazo y alcanzar éxito en el intento.
Los nuevos desafíos de la agricultura hondureña frente a cuestiones vinculadas a la tecnología, la sanidad agropecuaria, las cadenas de valor, los sistemas de pago, los esquemas de financiamiento, las modificaciones en el transporte, las dificultades de emigrar, el cambio climático y otros retos y oportunidades para la agricultura hondureña constituyen elementos para plantearse una renovada estrategia de productos agrícolas no tradicionales con visión de largo plazo.


lunes, 7 de octubre de 2019

INVERSION, PRODUCTO Y CRECIMIENTO


Con base en 3 fórmulas se expone cómo se llega a la tasa de crecimiento real de la economía hondureña que en al año 2018 alcanzó 3.6% (3.7%, según el dato oficial).
En primer lugar, se parte del cálculo del coeficiente de inversión-producto v que constituye la relación entre la inversión total (I) dividida por el aumento en el Producto Interno Bruto (PIB). Para el lapso de 9 años analizado se encuentra que para incrementar una unidad del PIB se requirió L.5.76 de inversión.
TABLA UNICA. HONDURAS: RELACION INVERSION-PRODUCTO
AÑOS
PIB millones lempiras
ΔPIB millones lempiras
I millones lempiras
v= (I/ ΔPIB) lempiras

2010
159,828
5,749
31,326
5.45
2011
165,958
6,130
36,614
5.97
2012
172,810
6,852
37,978
5.54
2013
177,634
4,824
37,251
7.72
2014
183,067
5,433
37,490
6.90
2015
190,096
7,029
42,098
5.99
2016
197,497
7,401
38,998
5.27
2017
206,953
9,456
42,571
4.50
2018
214,705
7,752
44,864
5.79
TOTALES
1,668,548
60,626
349,190
5.76
Fuente: Banco Central de Honduras, elaboración propia
En segundo lugar, se aplica la tasa de formación de capital f, expresada por la fórmula I/PIB. Para el mismo lapso corresponde a un 20.93%, o sea que la economía hondureña destinó un 21% del PIB para la formación de capital.
En tercer lugar, la fórmula básica del crecimiento constituida por t, o la relación f/v, que resulta en un valor de 3.6%. para el año 2018 al dividir 0.21/5.79. Para el período 2010-2018, se obtuvo una tasa promedio anual de crecimiento del PIB de 3.7%.
La metodología empleada está presente en el libro Política Económica del Desarrollo con referencia al entorno hondureño publicado en el año 2005 por el economista hondureño, Feliciano Herrera.
En la publicación mencionada se hizo el mismo ejercicio referido al lapso 1995-2002 habiéndose obtenido los resultados siguientes: 1) Coeficiente de inversión-producto v= 6.3451; 2) Tasa de formación de capital f= 21.9%; y 3) Tasa de crecimiento para el año 2002 t=2%.
Llama la atención la similitud y hasta coincidencia de los coeficientes comparados para ambos períodos en un cuarto de siglo. Es preciso tener en cuenta que el desempeño de la economía hondureña estuvo influenciado en el lapso más lejano por los efectos del Huracán Mitch y sus secuelas. En cuanto al período más próximo, fue afectado por la crisis financiera internacional de 2008 y la crisis política interna de 2009 con repercusiones que a esta altura no logran cerrarse.
Ante tímidas aspiraciones por tasas de crecimiento de 6% anual, contrasta por ejemplo el crecimiento de Panamá que en el año 2007 alcanzó el 12.1% y duplicó su PIB entre los años 2003 y 2009, creciendo al 10% anual.
Por otro lado, en Costa Rica, el apropiado manejo de los recursos naturales y políticas ambientales adecuadas ha mitigado su vulnerabilidad y ha contribuido al desarrollo directo de actividades económicas vinculadas a la agroindustria, la energía, el turismo, equipos electrónicos y servicios.
La emigración hondureña, que había constituido una válvula  para paliar las urgencias de una población empobrecida, está dejando de ser una opción en virtud de las políticas migratorias asumidas por los gobiernos receptores.
Consecuentemente, la solución de los problemas económicos y sociales de Honduras se basará cada vez más en las medidas internas que se adopten para revertir las bajas tasas de crecimiento económico, en algunos años similares al crecimiento de la población, con altas y sostenidas tasas de desarrollo: Con mayores niveles de inversión; políticas públicas que estabilicen la economía; garantías a la seguridad jurídica e individual; y acciones reales que combatan la corrupción, entre otras.
En 7 décadas desde 1950, son escasos los años cuando Honduras ha superado la tasa de crecimiento de 4% del PIB. En medio de la IV revolución industrial, la nación hondureña con sus líderes, su población y el manejo de recursos financieros y materiales, escogerá la rapidez con qué avanzará hacia estadios mayores de desarrollo económico y social.

lunes, 30 de septiembre de 2019

CONSUMO RACIONAL


Cuando la economía se debilita, los ingresos personales también. Aplicado al contexto hondureño se esbozan algunos puntos vinculados fundamentalmente al consumo, es decir, relacionados con el gasto a nivel de los hogares (economía familiar). Aquí, no se pretende hacer un ejercicio exhaustivo, sino partir del comportamiento de ingresos versus gastos efectivos.
Sea que se reciban ingresos fijos periódicos o ingresos variables no periódicos es importante plasmar por escrito el proceder de los gastos mensuales recurrentes, así como los gastos esporádicos, con frecuencia mayor de un mes y compararlos con los ingresos que se reciben, para efectuar los ajustes correspondientes.
En la ejecución del gasto y la realización de compras deben considerarse aspectos generales y específicos:
Aspectos Generales:
1.       Pagar en efectivo o con tarjeta. Con tarjeta se aprovechan las devoluciones en efectivo (cash back) y los descuentos asociados que alcanzan hasta 20%.
2.       Comprar en establecimiento cercano o distante: Aquí entra en consideración el gasto por locomoción y el tiempo de desplazamiento.
3.       Adquirir en establecimiento pequeño o grande. El grande tiene ventajas de mayor variedad, mayor cantidad (a más baja cantidad comprada, mayor precio), más promociones y rifas vinculadas a los montos adquiridos.
4.       Aprovechar descuentos vinculados a la tercera edad o condición de discapacitado.
5.       Sistematizar el uso de canjes (en medicinas).
6.       Hacer uso de rebajas en tiendas por departamento.
7.       Recurrir al expediente de la cotización telefónica previo a la adquisición de un bien o servicio.
8.       Solicitar financiamiento basado en información de las condiciones de plazo, tasa de interés, etc. que ofrecen las entidades financieras existentes en el mercado.

Aspectos Específicos:
1.       Escoger establecimientos que garanticen buenas condiciones de precio, calidad, sanidad y seguridad dependiendo de cuál sea el rubro que representa el mayor porcentaje de gastos conforme a preferencias, gustos y tamaño del núcleo familiar. Sí el mayor rubro de gasto es alimentos, se dispone de una gama amplia de opciones con los centros de membresía, supermercados, bodegas, mercados municipales, mercados-feria, pulperías, etc. 

Dar atención especial en caso de perecederos, a su adquisición, almacenamiento, preparación y cantidad a elaborar de forma cotidiana para evitar la acumulación de sobras en refrigeración que aumentan el consumo de energía y usualmente culminan en los recipientes de desperdicios.

2.       Acceder a asistencia pública o privada en salud. En el ámbito privado existen diferencias de costo importantes por prácticamente la misma calidad de atención o servicio.
3.       Mantener adecuadamente el alojamiento (casa de habitación), medio de transporte, electrodomésticos y demás enseres del hogar. Debe hacerse de manera oportuna para evitar gastos mayores de reposición anticipada.
4.       Reducir formas de esparcimiento fuera de la casa.
Conclusiones:
1.       Las crisis siguen la siguiente secuencia respecto al producto Interno Bruto (PIB): Desaceleración o menor crecimiento; estancamiento o crecimiento cero; recesión o decrecimiento por dos trimestres consecutivos; y depresión o crisis. Sus síntomas principales se revelan en la disminución de la producción, la inversión y el consumo repercutiendo en el desempleo y la reducción del ingreso personal. La calificación de la crisis económica requiere de al menos uno de los siguientes parámetros: 1) Reducción en un 10% del PIB con respecto al año inmediato anterior; o 2) La existencia de recesiones consecutivas durante 3 años.
2.       Replantear los patrones de consumo prevalecientes en el hogar antes de que las circunstancias se agudicen.
3.       Priorizar todos los gastos en función de su importancia, contribuirá a su racionalización.


viernes, 13 de septiembre de 2019

IMAE


El anteproyecto de presupuesto general de ingresos y egresos de la nación hondureña para el año 2020 ha sido presentado al congreso nacional por un monto de L.280. 4 miles de millones, 7.9% mayor al presupuesto correspondiente al año 2019.
El incremento presupuestario se plantea en momentos cuando las acumuladas señales de desaceleración de los principales socios comerciales de Honduras resultan evidentes y, además, el comportamiento de la economía hondureña ha mostrado signos continuos de deterioro desde el mes de septiembre del año 2018 cuando la Tendencia Ciclo (TC) -comportamiento respecto al mes inmediato anterior- se ubicó en -0.1 y de forma reiterada en los meses siguientes hasta colocarse en -0.4 en junio de 2019.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Honduras a junio de 2019 revela que el comportamiento interanual comparativo del índice en general se redujo de 3.5% en 2018/2017 a 2.5 % en 2019/2018, mientras la comparación puntual de junio 2018 versus junio de 2019 se percibe más aguda al pasar de 3.4% a 0.1%. Todas las actividades económicas han evidenciado disminución, situación de la cual sólo escapan dos: Construcción y Electricidad y Agua.
De acuerdo con la Ley Visión de País, Plan de Nación aprobada en el año 2009, estaríamos ejecutando el tercer plan de gobierno (2018-2022) dentro del plan nacional de desarrollo 2010-2022. Parece que está norma ha caído en el olvido y ha sido reemplazada por otras regulaciones legales de más reciente vigencia.
En consecuencia, en ausencia de planes de largo plazo, la institucionalidad que programe y evalúe de manera sistemática el desarrollo del país, y la desconexión con la realidad económica y social de Honduras y el mundo, el presupuesto como instrumento puede convertirse en las circunstancias actuales en un mecanismo con elementos ilusorios que obligarán más temprano que tarde a su correspondiente ajuste en medio de su ejecución que resultará en correcciones dolorosas para la economía hondureña.
Sí los supuestos en los cuales se basa el financiamiento del gasto presupuestario no son sólidos o resultan frágiles ante la embestida de choques externos, el presupuesto 2020 podrá ser una herramienta de asuntos indeseables, pero no el instrumento de estabilidad y desarrollo, que constituye su razón de ser fundamental.


martes, 3 de septiembre de 2019

INGRESOS Y PRESUPUESTO


La economía y el presupuesto nacional de un país mantienen una vinculación recíproca. Las fuentes con que se financian los presupuestos, los impuestos y deuda, pueden estimular la economía o contribuir a desalentarla. En consecuencia, se debe anticipar una relación directa entre presupuesto y economía, es decir, que su índice de correlación sea positivo.
En la elaboración del presupuesto nacional, los técnicos formuladores tienen en cuenta el comportamiento histórico de las variables que influyen en su conformación y es casi seguro que su habilidad y experiencia para predecir eventos de origen fundamentalmente nacional puede realizarse con un alto grado de precisión. El asunto es cuando se trata de estimar las influencias vinculadas a fenómenos externos o a factores imprevisibles como los desastres naturales (sequía).  Entonces, los resultados de las proyecciones resultan alejados a aquello que ocurre efectivamente en la práctica.
Según el Decreto 180-2018 que contiene el Presupuesto Nacional para 2019, se esperaba un consolidado a gastar de L. 261.7 mil millones, integrados así: L. 152.4 mil millones para el gobierno central y L.109.3 mil millones para las instituciones descentralizadas. Los ingresos tributarios se estimaron en L.108.4 mil millones de los cuales L.41.9 mil millones correspondería a recaudaciones por impuesto sobre ventas (15%), que según fuentes oficiales es donde se revela el mayor desfase en el primer trimestre del presente año.
Las repercusiones externas que llevan a modificar las previsiones presupuestarias de una economía pequeña y abierta como la hondureña, son mayores en función del tamaño de la apertura. Las políticas económicas de los principales socios comerciales del país, Estados Unidos, la Unión Europea y lo países del istmo centroamericano influyen en el desempeño micro y macro. Una desaceleración con respecto a los negocios de los socios extranjeros repercute adversamente en la actividad económica de Honduras y consecuentemente en la recaudación de impuestos.
La reducción de sorpresas y el ajuste acertado de cuestiones que no están saliendo como se esperaba, está en función de la calidad y oportunidad de la información que se disponga. Como revela Diario La Tribuna de fecha 3/9/2019, han disminuido las ventas del sector privado en el primer semestre de 2019. Este dato no es verificable con las cifras del IMAE, Banco Central de Honduras, pues están disponibles sólo para el primer trimestre de 2019.
La necesidad de equilibrar las cuentas fiscales es crucial para la estabilidad de la economía hondureña y para el cumplimiento de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario y otros organismos financieros. En cualquier caso, lo deseable es que las autoridades adopten medidas que no desalienten aún más la disminución de la demanda, particularmente, lo relativo al consumo privado.


jueves, 29 de agosto de 2019

ESTEREOTIPOS


Según la RAE, un estereotipo consiste en una imagen estructurada y aceptada por la mayoría de las personas como representativa de un determinado colectivo. Esta imagen se forma a partir de una concepción estática sobre las características generalizadas de los miembros de esa comunidad.
Para Walter Lippmann, el pseudo entorno es, una visión del mundo (diferente a “el mundo”) que habita en nuestra mente y que es siempre incompleta frente a la realidad. Y con frecuencia es también inexacta.
Siguiendo el punto de vista de Lippmann, puede catalogarse como pseudo estereotipo al criterio que algunos grupos de personas establecen con respecto a sí mismos o hacia los demás como mecanismo de descalificación.
Por ejemplo, la autodenominación de “intelectual”, suele repetirse públicamente en forma reiterada en el seno de la sociedad hondureña, para referirse a individuos que parecen creer  tienen el monopolio del conocimiento, así como el don de la palabra, de la escritura y del buen juicio.
Se desconoce la existencia de escuelas de “intelectuales” en alguna parte del mundo.  O será que existe un determinado número de parámetros que permiten a las personas “graduarse” de intelectual por el grado universitario que ostentan, los países en donde obtuvieron su educación, las universidades en las que cursaron sus estudios, el número de libros, textos y materiales que han leído, o cualquier otro criterio que los diferencie y distancie sustancialmente del resto de los mortales.
Es usual encontrar reacciones de asombro como: ¿Y quién es ese? cuando se nombra a una persona no muy conocida en un cargo importante dentro del engranaje gubernamental. O manifestaciones de soberbia como: ¿Ahora vamos a hablar de literatura?, cuando un humilde lector de Rubén Darío pretende conocer un criterio al respecto de un agrio “intelectual”.
“No todo lo que brilla es oro”. Y los pseudo intelectuales quizá descubran un día, que existen casos en el país de autores literarios de calidad exquisita, que por razones que no es del caso elucubrar, han producido sus escritos para el consumo exclusivo de sus parientes y amigos.