viernes, 9 de noviembre de 2018

CRITERIOS

El pensamiento y comportamiento Escolástico, ha trascendido la Edad Media y sigue manifestándose hoy de manera sutil, pero perfectamente notorio.
Nadie está en posición de evaluar la potencialidad del conocimiento y las habilidades de los demás, salvo que haya convivido con el evaluado cada instante de su existencia.
Pueden mencionarse casos históricos en donde individuos fueron descalificados por circunstanciales evaluadores y en el transcurrir de los años, los inhabilitados se convirtieron en figuras fulgurantes de la política o de la ciencia de la humanidad.
En el campo laboral suele acontecer que, cuando un recién graduado busca trabajo por primera vez se tropieza ante la interrogante evaluativa de un entrevistador que pregunta por la experiencia en relación con la posición laboral que está pretendiendo el interesado. Y cuando la respuesta es negativa, el virtual otorgador de empleo utiliza la falta de experiencia como criterio fundamental para deshacerse olímpicamente del aspirante.
En algunas instituciones públicas, privadas y de organismos internacionales existen escuelas de liderazgo para preparar sus propios cuadros, pero no para nuevos postulantes a empleos. Presidentes, ministros, altos funcionarios, diputados, jueces, etc. difícilmente van a encontrar escuelas de formación para ocupar las posiciones y responsabilidades que les corresponda.
Las habilidades de las personas se van construyendo con el estudio y la experiencia y sobre todo el apropiado uso de su capacidad intelectual, mezclada con la inteligencia emocional. Por consiguiente, el hecho que alguien no cuente con experiencia previa en una tarea específica, de ninguna manera significa que debe excluírsele, puesto que, también sus evaluadores, empezaron con la primera vez.
En estos tiempos de la aldea global, una cuestión que se ha desarrollado plenamente es el acceso a la información y al conocimiento. Y para opinar sobre un tema, un lector no requiere remontarse a los antiguos griegos para expresar un criterio con más o menos soltura sobre cualquier materia a la cual le haya dedicado unas cuantas horas de estudio. Desde luego, para considerarse especialista, la persona debe seguir un protocolo de captación del conocimiento, su aplicación y constante actualización.

El comportamiento escolástico y la pretensión de descalificar está vinculada a silenciar y suprimir la libre expresión. Conlleva una suerte de monopolio del conocimiento y de la verdad absoluta por parte del sujeto activo, a la usanza de los monjes de la edad media.

jueves, 1 de noviembre de 2018

MIGRACION

Le llaman impropiamente invasión. Los integrantes, son en su mayoría niños, mujeres, adultos y ancianos que huyen de condiciones precarias de empleo, ingreso, alimentación y seguridad.  Hacen un recorrido por tierra de más de 2,500 kilómetros. Hambrientos, enfermos, cansados, harapientos no están en condiciones de oponer resistencia a quienes les esperan para atraparlos en la frontera de su tabla de salvación.
¿Sus armas? La determinación por alcanzar un futuro mejor, cualquiera sea la edad que tienen; la esperanza de transformar sus vidas miserables; la disposición de trabajar en ocupaciones despreciadas por los residentes locales.
La migración siempre ha sido una opción para aquellos que buscan mejorar las condiciones de vida que sus lugares de origen les niegan o son incapaces de otorgar, por alguna razón. Y en un mundo globalizado, se esperaría que, así como los bienes y servicios fluyen por el mundo sin mayores trabas e “invaden” los mercados, algunos ciudadanos calificados y seleccionados de aquellos países con déficits endémicos en el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos deberían contar con una suerte de compensación por la vía del otorgamiento de visas de trabajo.
Causa asombro que algunos individuos recién llegados a la tierra de las oportunidades, en similares condiciones a los miles que se dirigen diariamente hacia el mismo destino, se pronuncien y actúen en contra de los nuevos inmigrantes como si esa tierra les perteneciera. Se consideran con mayor derecho que los indígenas. Los tres principios de libertad, igualdad y fraternidad que adoptaron los independentistas, parecen sustituirse por el egoísmo más abyecto de quienes tuvieron el chance de alcanzar sus sueños.
Más de una división de soldados supuestamente para ejecutar acciones de control, logística y construcción se han asignado para aguardar su llegada.  El monto de recursos monetarios que provoca esa movilización militar es equivalente a lo que costaría generar millones de empleos en los países desde donde son expulsados los emigrantes.
Se entiende que las acciones que adoptan los países grandes obedecen a razones muy complejas y más allá de lo que no puede calificarse de amenaza a su integridad. Los testigos que seguimos de cerca el éxodo de compatriotas, sólo esperamos que el desenlace para “invasores descamisados y desarmados” resulte lo menos traumático por todo aquello que les ha tocado vivir en sus países; las vicisitudes de la travesía; y la ansiada llegada a la que siempre ha sido considerada la patria de la libertad.


sábado, 27 de octubre de 2018

FANATISMO

Según www.definición.de el fanatismo es el apasionamiento del fanático, alguien que defiende con tenacidad desmedida sus creencias u opiniones. Un fanático también se entusiasma o preocupa ciegamente por algo.
De esta manera, se podría determinar que el fanatismo se sustenta o identifica por cinco principales señas de identidad: el deseo de imponer sus propias ideas, el despreciar a quienes son diferentes, el basarse en una serie de ideas que son incuestionables, el tener una visión “cuadriculada” de las cosas pues todo es blanco o negro, y finalmente el carecer por completo de todo espíritu crítico.
La falta de racionalidad puede llegar a tal extremo que, por el fanatismo, una persona mate a otra. Cuando el fanatismo llega al poder político, suele desarrollar todo un sistema para la imposición de sus creencias, castigando a los opositores con la cárcel o incluso la muerte.
Quizá el fanatismo más antiguo es el religioso y se ha manifestado a través de la historia como uno de los mayores ejemplos de intolerancia hacia la libertad de credo de los demás incluyendo la ausencia de este.  
En el recorrido del Siglo XX, el fanatismo político- ideológico a la par de dos guerras mundiales y conflictos nacionales étnico-religiosos fue responsable de grandes genocidios entre ellos el de armenios, judíos, croatas y ruandeses.
Aun en las disciplinas deportivas, principalmente entre las más populares se observan manifestaciones de fanatismo a ultranza en donde los aficionados que no coinciden con las mismas preferencias se convierten en enemigos, que a veces pagan su inclinación con la propia vida.
El fanatismo constituye una arista del autoritarismo de los seres humanos que incluso puede englobar otras conductas, como por ejemplo el fanatismo a sí mismo, que se calificaría como narcisismo, cuando un individuo se auto considera perfecto y llega a convencerse de ser lo mejor en todo, sobre todos y que la nación que le vio nacer debe estar agradecida de su existencia. El narcisista es un hambriento de permanente reconocimiento.  Padece la urgencia de ser tomado en cuenta para todo y por todos.

Los fanatismos político y religioso, en diversos puntos del planeta y en unos lugares más que en otros están provocando existencias miserables a millones de personas en todo el mundo.

jueves, 25 de octubre de 2018

UN LARGO CAMINO

Fuente: ANCESTRY, traducción libre
En los tiempos de antaño no era poco común para las mujeres tener más de una docena de hijos, dado que los estilos de vida agrarios o “vida en el campo” exigía de familias numerosas para trabajar la tierra y mantener la granja.
Lastimosamente, muchos infantes no sobrevivían la infancia, sin mencionar, el gran número de mujeres que morían en los partos. Hoy, los milagros de la medicina moderna hacen que el nacimiento de los bebes sea más seguro, pero durante la primera parte del siglo XX, la tecnología médica neonatal significaba un áspero camino para ambos: las madres parturientas y los recién nacidos.
Antes de 1900, las madres daban a luz en casa, y las parteras eran las primeras asistencias durante la labor de parto; pero debido al aumentado uso de la anestesia (introducida en 1842 por el Dr. Crawford Long) la asistencia de los médicos pediatras se volvió más tarde, normal. En los hospitales, a las madres en labor de parto se les administraba Crepúsculo del Sueño, un coctel de morfina y la droga anestésica, escopolamina que dejaba inconsciente a las mujeres (Se encontró posteriormente que el Crepúsculo del Sueño, borraba de la memoria los dolores de parto en lugar de aliviarlos). Al principio los nacimientos en los hospitales –que a menudo resultaban con infecciones y el uso invasivo de herramientas como los fórceps- contribuyeron grandemente a aumentar las tasas de mortalidad infantil y materna. No fue sino hasta 1940, con la extendida institución de las condiciones de esterilidad que las tasas de mortalidad de los infantes asistidos por pediatras bajaron en comparación con las que existían cuando eran atendidas por las parteras.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, las compañías privadas de seguros hicieron más accesibles los alumbramientos en los hospitales lo que resultó en que el número de nacimientos en los hospitales aumentara dramáticamente durante la década de los años 40 a 75 por ciento del total de alumbramientos. Y desde entonces, gracias a los avances de la neonatología las tasas de mortalidad infantil han caído, sustancialmente.

Durante el siglo XX, las nociones americanas de lo que debiera ser la infancia, se sometió a cambios tremendos. Las leyes sobre el trabajo infantil y la escuela obligatoria permitieron a los niños permanecer en las aulas de clase en lugar de en los campos y las fábricas. La aparición de campos de juego, escuelas preescolares y pediatras, todo contribuyó a hacer de la infancia un espacio más protegido de la existencia. Y debido a los avances en vacunas y mejor higiene, más niños vivieron para ver su vida adulta, más que en cualquier etapa previa.

martes, 23 de octubre de 2018

EL RELATO DE UN INMIGRANTE

ANCESTRY, traducción libre
… Nuestras experiencias en este viaje son tantas para recordar. El vapor pertenecía a la Línea Nacional y fue llamado el “Inglaterra”. Era un bote sobrecargado y no habíamos pasado dos días en el mar antes de que los funerales llegaran a ser muy frecuentes y fue hasta entonces que nos enteramos de que el Cólera estaba viajando con nosotros. Quizás el primer entierro en el mar que veíamos fue una horrible vista de un féretro colgado el lado del barco y la tapa abierta exponiendo el cuerpo del difunto.
Nuestra travesía duró seis días, pero se decidió entrar en cuarentena en Halifax en donde estuvimos dos semanas. Aquí, los muertos fueron enterrados en la Isla McNabs…
Después de haber estado dos semanas en Halifax zarpamos para Nueva York. Fuimos puestos en cuarentena de nuevo por dos semanas en Lower Bay… El recuerdo de este viaje es como una pesadilla. El apiñamiento de gente a bordo del barco “Inglaterra” fue nada menos que criminal. La desagradable notoriedad que el viaje le dio al vapor obligó a la Línea Nacional a cambiar de nombre y a poner el barco fuera de servicio…
Apenas un niño durante su viaje en 1866, Oliver Bacon Harden cuenta la agotadora travesía hacia los Estados Unidos desde Leicestershire en Recuerdos de mi Infancia, escrita en 1910.  La historia de Harden es solo una de las miles de la época que describe claramente los riesgos y retos increíbles que los inmigrantes enfrentaban al salir de sus patrias en busca de una nueva vida en América.

domingo, 21 de octubre de 2018

LA LLEGADA: LA ISLA ELLIS

Fuente: ANCESTRY, traducción libre.
Con menos de dos abrigos en su espalda y unas pocas monedas en sus bolsillos, muchos inmigrantes fueron recibidos en América por la Estatua de la Libertad, una gloriosa visión que reemplazaba en esperanza, las vicisitudes de la prolongada travesía. ¡Ay! Pero para algunos, este regocijo se desvanecía rápidamente en la Isla Ellis, cuando los inmigrantes recién llegados eran arreados dentro de los corrales de espera y obligados a esperar por horas, días, o semanas, antes de conocer su destino.
La Estación de Inmigración de la Isla Ellis, operó desde enero de 1892 hasta noviembre de 1954, ubicada cerca de la desembocadura del Rio Hudson a una milla en las afueras de Manhattan, pero a una vida de distancia sí un inmigrante no obtenía el permiso de pasar por las puertas de inmigración.
Solo los pasajeros del entrepuente eran requeridos a pasar por las inspecciones de salud, ya que los pasajeros de las cabinas de primera y segunda clase recibían sus revisiones médicas a bordo y la mayoría eran despachados por su propia cuenta. El resto, llamados la “plebe” tenían que ser clasificados antes de ser liberados para entrar en la “Ciudad Imperial”.
La primera orden del día era un examen físico. A medida que los inmigrantes caminaban a través de la gran sala, algunos eran marcados con símbolos con tiza, determinando su estatus.  Los doctores efectuaban” exámenes físicos de seis segundos”, evaluando las condiciones médicas de los inmigrantes de un vistazo. Luego, los inmigrantes eran interrogados con una serie de preguntas incluyendo nombre, ocupación, y capital financiero (con buena salud y un poco de dinero, un hombre era considerado un inmigrante deseable y las puertas de la Tierra Prometida volaban para abrirse).  Los inmigrantes pobres en cambio tenían que pasar exámenes de lectura, escritura e historia. Los inmigrantes más potentados no.
Solo 12 de los 17 millones de inmigrantes que llegaron a la Isla Ellis, entre 1892 y 1924 pudieron “tocar” suelo americano. Para el resto que fueron enviados de regreso, la Isla Ellis fue conocida como la “Isla de la angustia “o la “isla de las lágrimas”.


Pero para la mayoría, fue el comienzo de una nueva aventura y la oportunidad de vivir el “Sueño Americano”. 

sábado, 20 de octubre de 2018

LOS BARCOS EN LOS QUE VIAJARON

Fuente: ANCESTRY. Traducción libre.
Ellos vinieron en la era de los barcos de vela. Llegaron en los tiempos de los vapores. Y cuando los trasatlánticos dominaron la escena, llegaron aún más. ¿Cómo llegaron sus ancestros a América? Muy probablemente en barco.
En la década de 1840, se hicieron cerca de 3000 viajes trasatlánticos llevando más de 650,000 irlandeses que escapaban de la hambruna.
Los inmigrantes viajaron en barcos de vela de madera como la barca de tres palos Dunbrody que originalmente fue un barco de carga destinado a llevar madera desde Canadá y algodón desde los Estados Unidos. Una vez que el barco era descargado, los capitanes de buque rápidamente convertían el compartimiento de almacenaje en un improvisado entrepuente para pasajeros.

Tablas sueltas, atadas a las sentinas servían como piso temporal y filas de literas estrechas   eran acondicionadas con pajas como camas. Las compañías de barcos acomodarían a los inmigrantes como ganado, ansiosos de hacerse de su dinero.
En promedio tomaba de uno a dos meses cruzar a través del Atlántico, cuando el buen tiempo lo permitía. Algunas veces los barcos se hundían debido a la falta de herramientas de navegación o a la incapacidad del capitán. Los suministros de alimento y agua frecuentemente escaseaban.  Apiñados en la oscuridad y en cuartos húmedos, los ya de por si hambrientos y enfermos pasajeros, contraían tifoidea y cólera en números alarmantes. Muchos murieron en el mar por lo que estos transportadores de carga humana llegaron a conocerse como “barcos ataúdes” o “barcos de la fiebre”.
Después, los inmigrantes llegaron en barcos a vapor como el caso del casco de hierro, Inglaterra. En la primavera de 1866, ocurrió una gran tragedia mientras el barco se dirigía a Nueva York. Centenares de pasajeros murieron y cuarentenas fueron impuestas en la travesía.
Adentrados en el siglo XX, antes de la era de los aviones, los inmigrantes vieron por primera vez la Isla Ellis, desde los arcos del Británico, el Lusitania y el Reina Isabel, maravillas de máquinas de transporte a vapor y grandes símbolos para las naciones a los que pertenecían.

¿Qué cosa es aún más asombrosa?  Nuestros antepasados, que sobrepasaron tales peligros en el mar, luego tenían que empezar sin ventaja alguna a hacer su nueva vida en América.