lunes, 20 de noviembre de 2023

LIBERALISMO Y VARIACIONES

 

A medida que sociedades avanzan o retroceden en el mundo, es cada vez más difícil encasillar a los políticos y sus organizaciones en compartimientos ideológicos estrictamente definidos. Todos ofrecen buscar el bien común, pero ese concepto resulta discrecionalmente conveniente al criterio de cada uno.

El liberalismo fue producto del pensamiento ilustrado. Se considera que John Locke fue el padre de este tipo de pensamiento político. El liberalismo defiende los derechos naturales de los individuos, la separación del Estado de la religión y busca reducir la intervención del estado en aspectos sociales, culturales y económicos de un país. Las revoluciones democráticas estuvieron basadas en el liberalismo.

El discurso del Presidente Electo argentino Javier Milei durante su campaña y al momento del reconocimiento de su victoria puede conducir a confusiones cuando en medio de su alocución se autodefinió liberal y libertario a la vez.

El liberalismo y el libertarismo son dos corrientes que a menudo son mencionadas juntas, pero tienen diferencias significativasAmbas apoyan la libertad individual y la limitación del poder del estado, pero su enfoque y aplicación de estos principios varían significativamenteMientras el liberalismo busca la conciliación pacífica entre el hombre y el Estado, el libertarismo busca una separación pacifica de los mismosPor ejemplo, muchas corrientes liberales aceptan que el Estado apoye y dé soporte al arte, mientras que el libertario no.”

Quizás un vistazo a las variantes del liberalismo contribuye a desentrañar o enmarañar aquello que los votantes pueden esperar de los líderes cuando están hablando de términos en los cuales no resulta claro, que haya consenso en su interpretación.

Por ejemplo, el liberalismo social se opone a la intromisión del Estado en la vida privada o en las decisiones personales de los ciudadanos

El socio liberalismo ganó gran relevancia en países como Francia y en Estados Unidos y los partidos socio liberales son aquellos ubicados en la izquierda o centroizquierda que aceptan las ideas liberales, pero que las limitan en pro del desarrollo de los individuos y el bienestar general.

El ordo liberalismo es una corriente de pensamiento económico que surge en la década de 1930. Esta escuela de pensamiento fue fundada por un grupo de políticos y economistas alemanes, en Alemania.

El neoliberalismo es una corriente económica que se basa en principios liberales pero que se ha desarrollado y adaptado a las condiciones económicas del mundo moderno.

El neoliberalismo defiende la liberalización de la economía y la reducción del papel del Estado en la sociedad y en el mercado. Los neoliberales creen que el libre mercado es el mejor sistema para producir bienes y servicios y distribuirlos de manera justa, y que el gobierno debe limitarse a establecer las reglas básicas del juego y a intervenir solo en casos excepcionales.

Ese limitado rol del estado implica la privatización de empresas estatales, la reducción de impuestos y la eliminación de regulaciones que restrinjan la actividad económica

El neoliberalismo busca además la libre circulación de los capitales internacionales y alienta las inversiones de empresas multinacionales; se opone al exceso de impuestos y gravámenes, busca incrementar la producción y evita el control de precios en productos y servicios por parte del Estado. Esta filosofía está basada en el capitalismo.

El liberalismo y sus variantes cuentan con una línea liberal de pensamiento que considera a la libertad como el mayor tesoro del ser humano; el liberalismo es esencialmente filantrópico: el ser humano no necesita de fuerzas coercitivas para practicar valores éticos como el respeto, la tolerancia o la solidaridad.

En línea adversa al liberalismo, el pensamiento socialista considera que la igualdad entre seres humanos debe ser un fin del accionar de hombres y gobiernos; nace de una visión misantrópica del ser humano: el hombre libre es incapaz de conductas éticas y ante la falta de fuerzas coercitivas moralizantes, es guiado por el egoísmo hedonista.

Los socialistas tienen una visión mesiánica de sí mismos: según ellos solo personas con una moralidad superior al común de los hombres pueden poner orden a la sociedad y devolverle un sentido ético. Personajes como Tomás de Torquemada, Vladimir Lenin o Adolf Hitler en el pasado y Fidel Castro, Hugo Chávez o Evo Morales en tiempos más recientes encajan en este perfil.

Cuando se trata de escoger entre el liberalismo y sus variantes versus el socialismo y sus variedades no debería ser difícil decidir lo conveniente. El liberalismo, sin embargo, debería retornar a sus orígenes.

viernes, 3 de noviembre de 2023

ESCENARIO DEL DELITO

 

La ilegalidad y la corrupción son películas de cine continuado que se exhiben de manera interminable.  Constituyen comedia para sus actores principales, secundarios y dobles. Indefectiblemente, esa comedia se transforma en tragedia para los espectadores y víctimas que son afectados directamente como resultado de los actos ilegales y corruptos.

El guion y secuencia de imágenes de la película es invariable. Sólo es objeto de ciertos ajustes usualmente facilitados por avances tecnológicos. La trama es la misma, desde que los actores descubrieron que se trataba de un crimen que podía cometerse sin preocuparse mucho por el castigo. Al menos en ciertos contextos.

Los actores de la obra no fueron a escuelas de teatro alguna. Aprendieron sus habilidades en donde nacieron y se criaron. Con sus parientes, amigos, camaradas, compañeros de estudio o de trabajo. Como en cualquier otra conducta criminal, el corrupto delincuente tiene que contar con la predisposición y la determinación de realizar su tarea. No importa quien caiga. Se aseguran de antemano que los operadores de justicia estén sesgados a su favor.

La sala de este cine carece de domicilio fijo, determinado. El montaje y el rodaje se ejecutan en cualquier lugar reservado escogido por el director y los actores para desarrollar el secreto guion.

El director, actor principal y los actores secundarios de la obra afinan la edición y saben que el éxito de esta depende entre otras, de algunas condiciones básicas:

·        Valores morales precarios de la población en general.

·        Marco legal ornamental: Constituciones, convenios internacionales, códigos, leyes, reglamentos, resoluciones y manuales. Marco normativo creado para combatir el delito y la corrupción, que no se aplica. Al contrario, se crean normas para estimularlos. Dentro de esta última categoría se incluyen, leyes constitutivas, decretos y resoluciones para compras de emergencia; cubrir plazas ‘vacantes´; o cualquier asunto que el director de la película le asigne urgencia conveniente o calculada.

·        Marco institucional público sometido y controlado: poderes del estado, secretarías de estado, alcaldías, gubernaturas, auditoras, fiscalías, observatorios, comisiones, comisionados.

·        Oposición política mediatizada y/o coludida con el poder público.

·        Marco financiero deficiente: magros o dispendiosos recursos asignados a las entidades que combaten el delito, la corrupción o que supuestamente defienden la institucionalidad.

·        Operadores de justicia dependientes.

·        Aparato mediático y de redes sociales desorientador.

·        Sistemas poco transparentes de las funciones públicas y privadas.

·        Licitaciones no competitivas u oscuras y normativa vacía o contradictoria.

Entre pequeños y grandes actos, la película continúa. Los supervisores, inspeccionan de espaldas al escenario. A diferencia del resto de los crímenes, los investigadores eluden evaluar los motivos, los instrumentos y las víctimas. En lugar de buscar la verdad, encubren y justifican el delito. De esa manera, los actores continúan desarrollando la obra encadenada en episodios a sabiendas que habrá un rezago temporal entre el momento de los actos criminales y cuando los espectadores se percaten y sufran su verdadera trama y sus penosas consecuencias.